Aspectos culturales de Nayarit
Habitantes de las montañas desde hace
más de dos mil años, los indios coras y huicholes han mantenido a lo largo de
la historia de Nayarit su libertad creativa y sus especializadas habilidades
artesanales. En México, las mujeres huicholes son conocidas como las mejores
tejedoras del país, con impresionante habilidad artística y destreza manual,
estar mujeres tejen prendas de vestir y accesorios a base de lana, para después
decorarlos con bellos grabados en chaquira.
La religión huichol rige la vida de cada miembro y eso se refleja en cada aspecto de su vida diaria, como por ejemplo con el bordado del Ojo de Dios, el cual se ofrece en el templo con cada año de vida que cumple el hijo recién nacido hasta que cumple cinco años y entonces el Ojo se avienta al mar para dar gracias por haber sobrevivido a los primeros años de vida. De ahí en adelante, el niño ya puede llevar sus ofrendas al dios sol, luna o estrella de la mañana por él mismo.
Para los huicholes, la planta alucinógena del peyote es la representación del dios de la inteligencia. Las Plumas de las aves, como la pluma del gavilán o del águila, son el medio para comunicarse con los dioses. La flecha ceremonial, cubierta totalmente de hilo es el instrumento más importante del chamán o hechicero de la tribu, pues por medio de ella puede ver el futuro, descubrir lo oculto y destruir hechizos.
Proveniente de la redonda isla del Mexcaltitán, el pescado sarandeado es el platillo más representativo de Nayarit. Y es que la cocina nayarita, con su larga costa, se distingue por la adaptación de elementos marinos a los típicos platillos mexicanos, como por ejemplo: las enchiladas, las chimichangas y los sopes de ostión y los tamales de camarón. La alta cocina precolombina aún encuentra lugar en los comensales nayaritas, y es que no es fácil encontrar quién pueda preparar el delicado pero exquisito “tlaxtihuille” o caldillo de atole de maíz y polvo de camarón. Otros platillos típicos son el pollo al estilo Ixtlán del Río, el pipian de pepitas de calabaza, los frijoles puercos, las tostadas de chanfaina o vísceras de puerco, ceviche de pescado o de camarón, camarones rancheros y pescado tatemado, entre muchos otros. Además de los postres que reflejan la abundante variedad de dulces frutas como las cocadas, el plátano pancle, los coyules, la caña de azúcar asada, el pan de plátano, las aqualamas, los jocuixtles, y el arrayán cubierto de azúcar secada al sol. Por último, las bebidas tradicionales no pueden faltar en ninguna mesa ni celebración nayarita, como el tejuino, bebida de maíz fermentado; el licor o el agua fresca de nanche, según la ocasión; agua de cebada, fresca bebida del cereal del mismo nombre, y el tepache de piña.
También dentro de sus aspectos culturales, fabrican figuras de cerámica, cuadros de tejidos, pinturas de fondo religioso y pagano, instrumentos musicales primitivos (violines y flautas), telas de manta con bordados de lana, tablillas de dibujos Huicholes de gran colorido y bolsas de manta y lana. También es representativa la confección de trajes típicos, Coras y Huicholes, hechos a base de manta, con vistosos bordados de lana de distintos colores que tiene un significado tradicional religioso. Aún y cuando son muy parecidos, los trajes Coras y Huicholes tienen significados religiosos distintos en sus tejidos. Igualmente, se elaboran una multitud de reproducciones de animales, entre las que destacan las cabezas de jaguar, máscaras y jícaras cuyo fondo es decorado, al igual que la superficie de los demás objetos, con chaquira de color, pegada con cera; además, de flechas sagradas adornadas con plumas de águila y equípales ceremoniales; y gran cantidad de accesorios personales como collares, pulseras, anillos, entre otros objetos típicos.
Dentro de sus aspectos en la cultura gastronómica, son comunes los alimentos basados en maíz, la carne de venado, los quesos de leche entera y una gran variedad de cecinas. La bebida típica es el tejuino.
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